El cine es un oficio difícil, donde se suda esfuerzo y horas de grabaciones para un producto no tan consumido en nuestro país. Sin un público el cine es invisible, no existe. En los últimos años hubo un crecimiento en la cantidad de espectadores que llenan las salas de proyección para ver cintas nacionales, películas hechas con cancha y guerra. ¿A qué se debe este singular apogeo del cine peruano en las últimas décadas, siendo Perú un país poco cinéfilo?
Nicolás Fantinato estudiaba
derecho en la Universidad de Lima. Debido a su timidez su padre le dijo que
sería bueno llevar un taller de desarrollo de la personalidad, curso que le
abriría las puertas al mundo cinematográfico.
Llevó su carrera actoral a la par
con su título profesional. Empezó con comerciales y pequeñas apariciones, se
dio cuenta que el mundo actoral no era tan fácil como pensaba.
“A mi padre no le gustaba mucho
la idea de que fuese actor, él quería que siguiera con mi carrera de derecho”
mencionó.
Luego de muchos años actuando menciona
que muchas cosas cambiaron, ahora la nueva camarada de artistas no solo actúan sino
que también bailan o cantan cosas que antes no se pedían a los actores.
Las nuevas tecnologías hicieron
más rápido el proceso, lo que antes demoraba 3 años en editar y renderizar se
logra en solo meses en la actualidad lo cual da paso al cine peruano. De esta
manera se logra llevar a la pantalla grande más de 50 películas al año.
En los años 70's, muchos de los
cines estaban obligados a transmitir un cortometraje antes de la película, para
así apoyar el trabajo de muchos actores e incluso de estudiantes
universitarios. El actor Fantinato piensa que deberían volver a implementar
este tipo de ayuda a las pequeñas productoras que intentan dejar huella en el
cine peruano.
Nicolás Fantinato, un actor
experimentado con un amplio trayecto dentro de este arte se ha convertido en un
profesional que ama su carrera, un ser apasionado que espera lo mejor del cine
peruano los próximos años.
“Después de estudiar 3 años y de
tener 29 años de carrera, no creo que haya algo que me haga dejar la actuación”,
manifestó Fantinato.
Atrapado en la gran telaraña
A los 15 años Manuel Gold, una adolescente
sin planes para el verano decidió inscribirse a un taller de actuación. Ese año
participó en una obra de Preludio “La vaca, la capa y la zapatilla” donde dio
vida al papel de una vaca, uno sin texto pero aun así la producción lo invitó a
participar con ellos de una segunda obra.
Audicionó para una miniserie que
saldría a la luz el 2005 por Panamericana Televisión “Los del Solar” que tuvo
una duración de un año. Pasó a estudiar Administración carrera que no ejerció
al igual que audiovisuales. La actuación sería su ocupación paralela a sus
otras profesiones, pero poco a poco el mundo del arte lo envolvería en una
especie de telaraña gigante de la que no pudo salir, el teatro lo atrapó.
“Es indudable que en los últimos
años hubo un crecimiento en las producciones nacionales (…) con estas nuevas
tecnologías, nuevos actores y un nuevo
público hacer películas ya no es una tarea tan titánica” mencionó Gold.
Sin embargo nadie va al cine a
mirar películas peruanas, no logran encontrar un buen circuito de distribución,
nadie lo ve. “La luz en el cerro” estrenada el 2017 la vieron solo 4000
peruanos, las personas no se enteran de lo mucho que trabajan los actores, son
como fantasmas.
“Una cosa es hablar de películas
como “Asu Mare” y otra cosa muy diferente es hablar de un cine más
independiente (…) aparecen y desaparecen del cine sin pena ni gloria”
manifestó.
Manuel Gold sintió por experiencia
propia lo que es hacer arte imperceptible dentro de un país que apoya más lo
ajeno que lo suyo. Donde los artistas viajan kilómetros para tener las
oportunidades que no tienen aquí. Aun
así él cree en un mejor futuro puesto a que ahora el alcance está en constante
crecimiento.
“Espero que el cine peruano
encuentre un público y una difusión, es mi deseo” concluyó Gold.

Esperemos que el cine peruano resurja terminando la pandemia. Hay potencial, solo falta explotarlo. Buena crónica.
ResponderEliminarMe encanto la crónica ,sigamos apoyando el talento peruano ☺️
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