Victor Huisa Salcedo
“Solo
empezó con un ukelele y una mandolina” contó Franco Yangua sobre el comienzo de
un proyecto musical que inició con covers de Mac de Marco y The Smiths en un
quinceañero, una tocada en la kermés en 2015 de su colegio y que llegó al
FestiRock del 2017 en el Parque de la Exposición que reunió a más de 20 mil
almas para vivir la música sin consecuencia de nada.
Como
estaciones del año, Banana Child pasó por diferentes etapas para lograr un
ritmo que profundice y sienta que este era la verdadera naturaleza de la banda.
Indie surf en 2017. Rock psicodélico en 2018 y, desde 2019, apostaron por el
pop ochentero y letras más directas y poderosas que marcarían su esencia hasta
la actualidad.
No
obstante, pese a las buenas ideas que el grupo mantenía, no veían la forma de darse
a conocer ya que la corporativización en estos años impactaron en las radios.
Un golpe profundo que, tarde o temprano, afectó a Banana Child. Aunque,
plataformas de la talla de Spotify o SoundCloud dieron cabida a que Franco y
sus amigos inicien como una banda decidida a por todo.
De la nada
“Era
un juego de palabras sin sentido” contaba Stefano Cedeño (22), vocalista y
líder de Inzul, banda creada en 2014 por él y de la mano de Renzo Amasifuen en
un sótano de Miraflores, sobre el nombre de su grupo que luego se enteraron que
la palabra tenía que ver con el mar y el sexo. Junto con Tourista y Los
Outsaiders, Inzul ahora es una de las bandas de indie rock más notables del país.
Cedeño,
desde sus 11 años, ya sabía que nació para la música. Por ello, al son del
ritmo de Coldplay y Arctic Monkeys, tocaba junto con sus amigos de la
universidad. Aunque sus primeros conciertos no eran los esperados ya que los
llamaban amateurs al punto que, en
una ocasión, el dueño del bar en el que tocaban los interrumpió, subió al
escenario y les dijo que el público no pagaba para ver eso.
Aprendida
la lección, ganaron la Volcum Garden Experience. Gracias a esto, grabaron
canciones junto con Encuentros, sacaron su primer disco “Subterráneo”, en 2018,
y, en 2019, lograron un sueño en poco tiempo: tocar en el Vivo X El Rock. En
tres años, Inzul llegó a la cima del rock peruano. Stefano era el hombre más
feliz del mundo por ello.
Pero
uno no podía tener tanta suerte. Llegó la cuarentena y el gobierno dejó de lado
a la industria musical. Un standby total para el grupo y que casi lanzaron su
segundo disco. Cuando Cedeño escuchó la noticia del 40% de aforo, supo que era
tiempo de volver a la acción. Así que en enero de 2021 sacarán su nuevo álbum.
Sin preocuparse
Criado
con el alma de un sujeto libre, Joy Carpintero, junto con su hermano Renzo, un
día del año 2010 se dispusieron a escuchar y sentir la vibra de lo que la etapa
musical de los 2000 dejó. Ritmos frescos, dinámicos y, sobre todo, nuevos. Una
decisión que llevaría a los hermanos a elaborar cuatro álbumes, entre 2013 y
2019, y tres EPs.
Con
ese estilo ácido e irónico presentado al mundo gracias al ska, Los Carpinteros
comenzaron a tocar en todo lugar en donde la vida y el destino les presente ya
que era un sueño de muchas personas, pero cumplida por pocas. Así que no solo
se adentraron en la industria sino también crearon lazos con distintas bandas, tal
como con Los Mortero o Juan Gris. Nuevos colegas, nuevos amigos.
A
pesar del éxito que tenían en la cultura underground,
las radios y los medios tradicionales nunca fueron una parada para Joy porque
sentía que su estilo, uno muy sarcástico y osado, no pertenecía a ese mundo
comercial y que se perdería la verdadera pasión de componer música a fin de
destresarse. Un estilo que hasta fue escuchado en Estonia.

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